domingo, 22 de marzo de 2009

Supongo que no vale la pena preguntarse por qué o para qué...




2 comentarios:

María Angélica dijo...

A pesar del idioma que poco y nada entiendo presumo que se trata de la tristeza ocurrida en Winnendem,
es eso???
Que pena más grande.
Un abrazo!!!

Marta Salazar dijo...

así es... triste, muy triste,

un abrazo querida amiga!